Camino Primitivo

Etapas

14

Inicio

Oviedo

Longitud

313 km

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El Camino Primitivo, también conocido como Ruta Jacobea Primitiva o Ruta interior del Camino de Santiago del Norte, está considerada la más antigua de todas las rutas de peregrinación a Compostela. Su nombre se debe a que es la primera ruta sobre la cual se tienen referencias históricas, tomada en el siglo IX por el rey Alfonso II el Casto, que quería ver con sus propios ojos la recién descubierta tumba del Apóstol Santiago. El camino comienza en la Catedral de Oviedo y discurre a través del interior de Asturias, entrando a Galicia por la provincia de Lugo y enlazando finalmente con el itinerario jacobeo francés en Melide. En 2015 fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Este itinerario jacobeo discurre en su mayor parte por zonas montañosas con una baja densidad de población y paisajes de gran belleza natural. Son precisamente estas características las que lo hacen tan atractivo. Y es que el peregrino transitará largos tramos por caminos de tierra, sin ver el asfalto durante kilómetros, lo que contribuye a tener una experiencia fascinante. Auténtica. Por si fuese poco, esta ruta permite visitar tres ciudades monumentales que bien merecen una sosegada visita: Oviedo, Lugo y la propia Santiago de Compostela, que nos aguarda a nuestra llegada.

¿Por qué hacer el Camino Primitivo?

Son muchas las razones por las que elegir esta ruta jacobea, motivo por el que cada vez más personas la realizan. Además de su carácter genuino, motivo más que de sobra para recorrer sus senderos, a continuación, te dejamos con las principales razones que harán que te animes a vivir la experiencia de la ruta primitiva:

  • Las raíces de la peregrinación: sin duda, esta ruta es ideal para descubrir el carácter genuino del Camino de Santiago. No en vano, se trata de la génesis, el origen de todo: el motivo de la eclosión de las posteriores rutas jacobeas que atrajeron a miles de peregrinos llegados de todas partes de Europa. Además, también es la mejor forma de descubrir el notable carácter histórico, cultural y religioso del mismo.
  • Patrimonio: si por algo destaca el Camino Primitivo de Santiago es por su extenso patrimonio histórico que arranca en la Catedral de Oviedo y finaliza en la maravillosa catedral compostelana. Pero a lo largo del trazado el romero también conocerá otros bonitos monumentos de origen románico, gótico e, incluso, prerrománico.
  • Servicios: esta ruta jacobea es uno de las mejor dotadas en cuanto a infraestructuras. Gracias a la adecuada distribución de los albergues y alojamientos privados a lo largo del recorrido es posible hacer etapas cortas. Además, se trata de uno de los caminos mejor señalizados y más seguros, pues discurre en su mayoría por caminos de tierra, lejos de las grandes vías de comunicación.
  • Preciosos paisajes: es sin duda uno de los grandes atractivos del Camino Primitivo. Desde la salida en Oviedo, el romero cruzará decenas de bosques, valles, ríos, arroyos y extensos prados de pastoreo, todo ello rodeado de paisajes de montaña excepcionalmente bonitos, sobre todo en Asturias. Además, la experiencia incluye el paso por acogedoras aldeas y pueblos con una gran tradición hospitalaria.
  • Poco masificado: es otro de los grandes encantos de este itinerario jacobeo. Al no encontrarse tan concurrida como otros tramos y rutas, podremos disfrutar al máximo de cada lugar y de cada paisaje. Además, también es una gran ventaja para el alojamiento, pues suele haber capacidad suficiente, incluso en las épocas de más afluencia.

Un camino exigente, pero que tiene algo mágico

Uno de los rasgos propios de este camino es la exigencia del recorrido. De Oviedo a Lugo abundan los paisajes de montaña en altitudes superiores casi siempre a los 600 metros. Si bien no hay pronunciados desniveles a afrontar, a excepción de la subida al Puerto del Palo, lo cierto es que la ruta jacobea primitiva es un continuo sube y baja la mayor parte del tiempo. Además, una de sus características más destacadas es la gran variedad de caminos por los que discurre: veredas, senderos, pistas de tierra (muchas de ellos auténticos barrizales), caminos pedregosos, de gravilla, pistas de asfalto, etc. Todo ello hace que, sin dejar de ser un camino para casi todos los públicos, exija una mínima preparación física para afrontarlo con garantías.

En cuanto a la señalización, la parte asturiana está mejor señalizada que Galicia, pero en cualquiera de las dos comunidades el peregrino no tendrá muchos problemas para orientarse y seguir por el trazado correcto. Además, en cualquier aldea perdida siempre es posible encontrar a personas encantadoras y realmente amables dispuestas a ayudar con todo lo que saben del camino.

Como has visto, el Camino Primitivo es relativamente duro, algo que también deberán tener en cuenta los bicigrinos, que se encontrarán una de las rutas más exigentes y con peor ciclabilidad, con numerosas dificultades. En cualquier caso, ya sea a pie o en bicicleta, puedes estar seguro que este camino tiene algo especial. Esperemos que nunca deje de ser así.

Historia del Camino Primitivo

Una vez hallada la tumba del Apóstol en 813, el obispo Teodomiro, miembro de la diócesis de Iria Flavia informa a Alfonso II el Casto, rey por aquel entonces del último reducto cristiano de la península, el reino de Asturias, heredero de la conocida como Gallaecia romana. Inmediatamente, el monarca emprendió camino hacia tierras gallegas para dar cuenta de tan destacado descubrimiento. Para ello se encaminó con su séquito por los únicos caminos conocidos que llevaban a Compostela a través del interior de Asturias, las antiguas calzadas romanas aún en uso, como la Vía XIX.

A su llegada, Alfonso II mandó alzar una pequeña iglesia para salvaguardar los restos del Apóstol. Fue este hecho el precedente de la majestuosa catedral que hoy en día conocemos y, también, el que marcó el desarrollo del Camino Primitivo, el primer camino conocido a Santiago que durante años siguieron decenas de miles de devotos cristianos venidos de todo el mundo.

Sin embargo, a finales del siglo X, debido al avance de la Reconquista, el centro de poder se movió a la ciudad de León. Fue esto lo que hizo que los reyes cristianos de la península comenzasen a potenciar el Camino Francés, una ruta mucho más segura y servicial para los peregrinos europeos que acabó convirtiéndose en la principal vía jacobea durante toda la Edad Media.

Así, el original Camino de Santiago Primitivo quedó relegado a un segundo plano, pero sin perder su importancia histórica en la construcción de la tradición jacobea, que contemplaba el paso por la Catedral de San Salvador de Oviedo como una visita de carácter obligatorio. Tanto fue así, que existía un dicho de la época que rezaba “quien visita Santiago y no el Salvador, sirve al criado e ignora al señor”. Este es la razón por la cual hoy en día muchas de las rutas del Camino de Santiago como el Camino del Norte o el Camino Francés ofrecen una variante que pasa por la capital asturiana.

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Preguntas Frecuentes sobre el

Camino Primitivo

No, claro que no. No tienes por qué hacer todo el Camino Primitivo desde su origen. A veces la falta de tiempo o la ausencia de una adecuada preparación física son impedimentos para no afrontar una ruta de largo recorrido. Sin embargo, nosotros te recomendamos que si dispones de tiempo y físico, vivas la experiencia de peregrinar desde Oviedo, punto de partida clásico desde donde podrás seguir los pasos del rey Alfonso II, probablemente el primer peregrino conocido.

En caso de que quieras una experiencia corta, pero intensa o, únicamente obtener la Compostela, deberás caminar por lo menos los últimos 100 kilómetros de la ruta, lo que te llevará a comenzar en la milenaria ciudad de Lugo. Si quieres hacer el camino en bicicleta entonces tendrás que hacer 200 kilómetros como mínimo, por lo que empezarás a pedalear en las localidades asturianas de Pola de Allande o Tineo.

El Camino Primitivo es una de las rutas jacobeas más cortas. El itinerario está compuesto por 14 etapas y una distancia total aproximada de 314 kilómetros. Comienza en la capital asturiana, Oviedo, y finaliza junto al apóstol en Santiago de Compostela. Si realizas la ruta jacobea primitiva en bicicleta entonces tendrás que completas 7 etapas. En cualquier caso, esto es meramente orientativo. Serás tú el que organices como quieras tu peregrinaje gracias a la información y los consejos de caminoon.com

Al igual que el resto de vías jacobeas, no existen impedimentos para realizar el Camino Primitivo en cualquier época del año. No obstante, más allá del clima o la época, lo verdaderamente importante es la experiencia. En cualquier caso, lo primero que debes saber es que los albergues públicos no suelen cerrar, aunque otros privados si pueden hacerlo en épocas de menor afluencia. Además, este camino pasa por lugares poco poblados, por lo que la infraestructura de servicios no es la más amplia.

La mayor parte de peregrinos deciden realizar la ruta jacobea primitiva en primavera y, sobre todo, en verano. Se trata de una época con temperaturas agradables, ideal para disfrutar de los paisajes rurales de la mayor parte de recorrido. Te recomendamos prestar atención al alojamiento, ya que las plazas de albergue pueden escasear. En caso de que vayas en el mes de julio, intenta coincidir con las fiestas patronales de Santiago, celebradas en julio. Un plan ideal para empaparse del ambiente festivo y jacobeo de la capital gallega.

Otras personas optan por peregrinar en octubre o noviembre, cuando las temperaturas todavía son suaves y pueden disfrutar de un camino menos concurrido. Como recompensa, el peregrino se topará con preciosos y coloridos entornos de montaña, aunque posiblemente tenga como compañero de viaje a las primeras lluvias del otoño.

Para acabar, no son pocos los valientes que realizan el Camino Primitivo en invierno, un plan perfecto para vivir una de las mejores experiencias jacobeas, a veces incluso en solitario. Eso sí, hay que tener muy en cuenta la dureza de esta ruta. Muchos tramos no están asfaltados y lo más probables que es estén embarrados, lo que hace que pueda ser más difícil de lo esperado avanzar. Además, en muchas de las montañas, con alturas superiores a los 800 metros, no es nada raro que nieve. Nada que no se pueda superar viajando bien equipados.

La ruta primitiva atraviesa el territorio astur-galaico por los primeros senderos utilizados para peregrinar a Compostela. A lo largo de un recorrido de más de 310 kilómetros que comienza en la bella ciudad de Oviedo, el peregrino conocerá 2 comunidades autónomas y 3 provincias: Asturias y Galicia (Lugo y A Coruña).

Según las estadísticas facilitadas por la Oficina del Peregrino de Santiago, durante el año 2019 terminaron el Camino Primitivo 5.728 peregrinos, sobre un 4% del total. Sigue manteniéndose como el quinto camino preferido para llegar a Santiago, aunque ha sido superado por otros itinerarios como el Camino Portugués y el Camino Portugués por la Costa. Estos datos sólo reflejan los peregrinos que recogen la Compostela, sin contabilizar a los que hacen el camino, pero no solicitan el certificado, por lo que la cifra real seguramente sea superior.

El ser la ruta más antigua de peregrinación a Santiago ha hecho del Camino Primitivo un recorrido repleto de leyendas e historias. En efecto, es considerada por muchos como el camino más espiritual pese a ser menos conocido que otros. Por este motivo, te descubrimos varias curiosidades que seguro que te sorprenderán:

  • Unión con el Camino Francés: la localidad de Melide es el lugar donde el Camino Primitivo y el Camino Francés se unen, unificándose hasta alcanzar Santiago de Compostela. Aquellos peregrinos “primitivos” con varias etapas completadas observarán a partir de aquí como tras varios días de soledad y silencio, el camino se vuelve mucho más social.
  • Notable patrimonio: la ruta jacobea primitiva engloba, en sus poco más de 300 kilómetros de largo, numerosos monumentos y lugares de interés. Desde vestigios arqueológicos (castros, dólmenes, etc.), pasando por los restos romanos de Lugo, las casas señoriales de Galicia o los templos y monasterios distribuidos a lo largo del itinerario. Por no hablar de las preciosas catedrales de San Salvador en Oviedo y la de Santa María en Lugo.
  • Las conchas de vieira: por todos es conocida la concha de vieira amarilla que dirige los pasos del peregrino. Sin embargo, en el Camino Primitivo, de igual forma que pasa con otras rutas que pisan suelo asturiano, las vieiras tienen un diferente significado. Mientras que en Asturias las vieiras señalizan el camino con su parte estrecha, en Galicia, la parte abierta de las vieiras es la que señala el camino a seguir.

Lugares de interés en el Camino Primitivo

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