Camino Portugués por la Costa

Etapas

13

Inicio

Oporto (Portugal)

Longitud

304 km

Vitor Oliveira en Flickr

El Camino Portugués por la Costa sigue la costa atlántica desde la ciudad lusa de Porto hasta confluir con el Camino Portugués Central en Redondela. Esta ruta histórica fue empleada desde el siglo XVI por los peregrinos portugueses y, actualmente, vive un nuevo esplendor de mano de las peregrinaciones modernas. ¿Los motivos? Pues muy claros. Sus preciosos paisajes costeros, un recorrido sin pendientes y una excelente infraestructura de servicios. Sin olvidarnos tampoco de las playas, la deliciosa gastronomía a ambos lados de la frontera y los fascinantes atardeceres. Todo ello ha convertido a la ruta litoral lusa en el tercer camino favorito de los peregrinos.

¿Por qué hacer el Camino Portugués Costero?

La ruta jacobea portuguesa por la costa es en su mayor parte muy llana y accesible todo el año, puesto que discurre por caminos y pistas bien acondicionadas. Durante el camino no faltarán preciosos paisajes de acantilados, montes y vistas panorámicas de las rías. Desde su inicio en la bella ciudad de Porto, no faltarán los pueblos y ciudades de postal: Póvoa de Varzim, Viana do Castelo, Esposende, A Guarda, Baiona…

Este camino conduce al peregrino por caminos que de otra manera jamás recorrería. La ruta ofrece paseos por pasarelas de madera junto al mar (lo que los portugueses llaman passadiços) o la posibilidad de hacer largos tramos caminando sobre la arena de la playa. Por no hablar de caminos junto al mar entre fascinantes acantilados y faros o la experiencia de cruzar el río Miño en ferry.

Sin duda, el Camino Portugués por la Costa representa una experiencia totalmente diferente de la de los campos de Castilla del camino francés o la aventura rural del Camino Primitivo. Además, los bicigrinos encontrarán aquí una ruta ideal, debido a su suave orografía y la existencia de varios tramos con carriles bici, tanto en Portugal como en Galicia.

Conoce la historia del Camino Portugués por la Costa

El Camino Portugués por la Costa no ha sido reconocido oficialmente como itinerario jacobeo hasta hace pocos años. Sin embargo, la historia de esta ruta es tan antigua como la de la ruta clásica central. Como todos los caminos, su origen se encuentra en el siglo IX con el descubrimiento del sepulcro del apóstol Santiago el Mayor, un hecho que generó una progresiva y ferviente avalancha de peregrinaciones desde Portugal, pero también desde la mayoría de Europa. Y también, como casi todas las rutas jacobeas, las peregrinaciones medievales aprovecharon las antiguas calzadas y senderos trazados por los romanos para viajar a Compostela. El ir y venir de caminantes fomentó los lazos de unión entre ambos países y no sólo religiosos, también de carácter económico, cultural y político.

Además de miles y miles de peregrinos anónimos, numerosos personajes ilustres de la época utilizaron estos caminos costeros, contribuyendo a la devoción jacobea en el país luso. Ejemplos de algunas de estas peregrinaciones son las de doña Isabel de Portugal, conocida como la «Reina Santa», enterrada en Coímbra con el bastón de peregrina o el rey portugués Manuel I, que peregrina a Santiago en 1502 y realiza la vuelta por la costa parando en Vila do Conde y Azurara.

El Camino Portugués por la Costa es también conocido en Galicia como Camino Monacal, debido a los varios monasterios dispuestos a lo largo del recorrido. Entre ellos destaca el monasterio cisterciense de Santa María de Oia, cuyos monjes recorrieron estos caminos y calzadas romanas con destino a Compostela desde el siglo XII.

Posteriormente, como casi todas las vías jacobeas, sufrió un lento e inexorable declive, hasta su recuperación reciente. Y es que no fue hasta el año 1993, con el impulso definitivo del Camino de Santiago, cuando comenzó su estudio y señalización. El espaldarazo definitivo se dio en 2010, con el reconocimiento oficial por parte de la Xunta de Galicia.

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Preguntas Frecuentes sobre el

Camino Portugués por la Costa

Claro que no. Puedes hacer el Camino Portugués por la Costa parcialmente o desde donde quieras, dependerá de tus necesidades. Sin embargo, siempre que sea posible te aconsejamos que vivas la experiencia de peregrinar desde Porto. El recorrido te descubrirá una aventura muy especial con el mar casi siempre de compañero y, además, también podrás conocer dos culturas diferentes.

Si por falta de tiempo o preparación física no puedes hacerlo al completo o, simplemente, deseas obtener el certificado de la Compostela, tendrás que caminar los últimos 100 kilómetros. De este modo, deberás comenzar tu peregrinaje en la localidad de A Ramallosa, aunque muchos prefieren hacerlo desde Caminha o A Guarda. En caso de que prefieras realizar el camino en bicicleta entonces los kilómetros a completar serán 200, lo que te llevará a comenzar el Camino Portugués Costero en Porto.

De igual forma que el Camino Primitivo o el Camino Sanabrés, el Camino de Santiago Portugués por la Costa es una ruta de media distancia, aunque con una orografía muy suave. El itinerario está formado por 13 etapas que suman un total de 304 kilómetros. Comienza en la bella ciudad portuguesa de Porto y finaliza junto al sepulcro del Apóstol en Santiago de Compostela.

En caso de hacer el camino en bicicleta, algo muy recomendable, entonces las etapas serán 4. De todos modos, este recorrido que te proponemos es solo orientativo. Gracias a la información y los consejos que te brindamos en caminoon.com podrás organizar tu experiencia jacobea como quieras.

Evidentemente, cada estación tiene sus ventajas e inconvenientes, pero puedes realizar el Camino Portugués por la Costa en cualquier época del año, puesto que los albergues públicos no cierran y muchos de los establecimientos privados tampoco. No obstante, es conveniente que sepas que, según la época del año en que camines a Compostela, tendrás que considerar ciertos factores para organizar tu aventura, principalmente los climáticos.

Lo primero a tener claro es que la meteorología de la costa atlántica es variable y se beneficia de la cercanía del mar para tener temperaturas suaves durante todo el año. Esto implica también que las lluvias pueden aparecer incluso en verano y, de forma mucho más frecuente, en primavera. Sin embargo, estas dos estaciones son las favoritas de los peregrinos, que se encontrarán largas playas y preciosos paseos marítimos para disfrutar de la experiencia. A cambio, la ruta se encuentra siempre más concurrida, ya que no olvidemos que es la tercera más elegida por los peregrinos.

Por su parte, el otoño también puede ser una época muy adecuada. Las temperaturas suaves están aseguradas, también las lluvias. Pero todo tiene su lado bueno, ya que durante el camino podremos descubrir preciosos paisajes litorales al lado de bosques caducifolios de vivos colores.

Los más aventureros también pueden optar por hacer el Camino Portugués por la Costa en invierno, una época muy dura para hacer otras rutas del Camino de Santiago, pero no para hacer la ruta litoral portuguesa, que discurre en paralelo al mar. Las borrascas atlánticas pueden llegar a sorprender, por eso hay que estar bien preparados para ello con un paraguas o una capa impermeable siempre a mano.

El Camino Portugués por la Costa cruza el noroeste de la Península Ibérica y pasa por dos países, Portugal y España. A lo largo de sus más de 300 kilómetros de recorrido el peregrino conocerá los distritos portugueses de Porto, Braga y Viana do Castelo. Ya en territorio español, el peregrino entra a Galicia por la provincia de Pontevedra, finalizando en Santiago de Compostela, en la provincia de A Coruña.

De acuerdo a las estadísticas ofrecidas por la Oficina del Peregrino de Santiago, durante el año 2019 terminaron 8.576 peregrinos el Camino Portugués por la Costa, un 6,18% del total. Estos datos vienen a confirmar el imparable ascenso de esta ruta jacobea que ha superado ya a otros tradicionales itinerarios como el Camino Primitivo, el Camino Sanabrés o el Camino del Norte. Hay que tener en cuenta que estos datos sólo reflejan los peregrinos que recogen la Compostela, sin contabilizar a los que hacen el camino, pero no solicitan el certificado, así que la cifra real seguramente sea superior.

Junto al Camino del Norte (que a diferencia de lo que se cree no siempre va pegado al litoral), el Camino Portugués por la Costa es la única ruta jacobea que discurre en su mayor parte junto al mar, en este caso por la costa atlántica. Y aunque está claro que todos los caminos son una experiencia única, lo cierto es que este tiene algo diferente.

Aquí el peregrino caminará junto a playas de arena blanca, monasterios cautivantes, acantilados rocosos, recoletas villas marineras y panorámicas que confortan el ánimo más cansado. Pero también tendrá ocasión de maravillarse con espectaculares bosques y aldeas con encanto en los tramos que se adentran en el interior. Por no mencionar el paso por ciudades monumentales como Porto o Viana do Castelo, que bien merecen una visita sosegada para descubrir todos sus atractivos. Otras localidades que valen la pena son Caminha, A Guarda o Baiona.

Debido a su relativo desconocimiento hasta hace no muchos años, el Camino Portugués por la Costa atesora en su haber muchos más secretos y curiosidades de lo que cabría pensar. Aquí te dejamos con algunos de ellos:

  • El camino que más crece: en 2018 alcanzaron Compostela a través de esta ruta jacobea 13.841 peregrinos, mientras que en 2019 fueron 22.292, ¡un 62% más! Esto viene a confirmar el vertiginoso crecimiento que está experimentando el Camino Portugués Costero.
  • Ruta milenaria: pese a ser igual de antigua que el Camino Portugués principal, lo cierto es que esta ruta litoral no ha sido reconocida como oficial hasta hace unos años, concretamente en 2010. Es más, hasta su reconocimiento, muchos creían que no tenía historia ni tradición jacobea. Pero nada más lejos de la realidad, está documentado que fue utilizada por los peregrinos locales a partir del siglo XII, alcanzando su esplendor en el siglo XVI.
  • Profunda esencia jacobea: relacionado con lo anterior, existen pruebas más que evidentes de la tradición jacobea de esta ruta. Localidades como Vila do Conde o Viana do Castelo acogen templos dedicados a Santiago, de igual forma que muchas freguesías del norte de Portugal. Aunque sin duda, la evidencia más patente se encuentra cerca de Viana, donde se halló una inscripción de la consagración de un templo al Apóstol en el año 862. ¿Tal vez la primera iglesia de la península después de la primitiva catedral compostelana?

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